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Claves para entender un Term Sheet

El Term Sheet (TS) es un documento usado en derecho mercantil, en concreto en el ámbito del M&A (Fusiones y Adquisiciones).

Este documento, aunque con algunos matices, podría también denominarse LOI o Carta de Intenciones.

Es un documento donde se plasman los términos esenciales de una negociación antes de destinar recursos relevantes en la transacción.

En este acuerdo formal las partes establecen los términos y condiciones de una transacción. Es un documento que mide si las partes llegan a un acuerdo en las líneas básicas de la operación. En este momento tan inicial no se suele entrar en detalles. El documento sí recoge el diseño de la transacción y los aspectos críticos de la misma.

¿Qué información suele contener un Term Sheet?

1. El objeto de la transacción

Aquello que el vendedor va a transmitir y que el comprador va a adquirir. Este dato junto con el precio es lo más importe del documento.

2. El precio de la transacción

Una vez tenemos determinado el objeto, cabe indicar lo que va a pagar el comprador por ello. El precio no siempre es un precio fijo cerrado, sino que puede ser una fórmula de cálculo o una horquilla.

En lo referente a establecer el precio, pueden existir muchísimas combinaciones. Tanto en forma de cálculo del precio, como en los diferentes precios de la transacción. Por ejemplo: precios fijos, aplazados, contingentes, variables etc.

Eso sí, sea cual sea el precio, cuanto más definido o clara la fórmula de cálculo, mucho mejor a la hora de redactar el Term Sheet.

3. Vinculación o no del documento

Este elemento es clave en este tipo de documentos. Normalmente suelen ser no vinculantes, pero pueden ser vinculantes. Esto significa que las partes pueden, a pesar de la firma de este documento, echarse atrás en la transacción sin penalización alguna. Puede haber fórmulas híbridas, en las que, aunque el TS sea no vinculante, existan penalizaciones en caso de que finalmente no se realice la operación.

4. Condiciones de la transacción

Son aquellas cuestiones o premisas que las partes deben cumplir durante el proceso hasta la firma de la transacción. Aquellos requisitos sin los que la operación no se realiza.

5. Duración

Las partes deben llegar a un acuerdo sobre el tiempo que se dan para la realización de la transacción. Este punto es muy relevante, ya que lo que hoy es una buena transacción, mañana puede no serlo.

6. Acuerdo definitivo

El TS suele hacer referencia a los documentos que se firmarán para formalizar la transacción.

7. Obligaciones de confidencialidad y no divulgación

El TS debe incluir una garantía de que las ofertas presentadas por los posibles compradores serán confidenciales. Sin embargo, debe indicar el tipo de información que se divulgará para facilitar la transacción. Este punto es crítico, sobre todo si las empresas son del mismo sector y/o competencia directa.

8. Periodo de exclusividad

El TS podrá establecer un plazo durante el que el optante goza de exclusividad para completar la due diligence y negociar los acuerdos finales. Esto significa que la otra parte no podrá seguir negociando con otros optantes.

9. Gastos

El tema de los gastos suele ser un punto habitual en los TS, ya que establece la responsabilidad de cada parte sobre sus propios gastos, los de la otra parte y los de la transacción.

También puede contener reglas más sofisticadas para supuestos concretos. El más típico es determinar quién cubrirá los gastos incurridos por las partes en caso de que una se eche atrás.

10. Ley aplicable y jurisdicción

En la medida en que el TS contenga disposiciones legalmente vinculantes, se especificarán la ley y la jurisdicción aplicables.

¿Se necesita asesoramiento de un abogado para la redacción del TS?

La respuesta es no, como para casi todo. El abogado es, en casi todos los supuestos, prescindible.

Dicho lo anterior, aunque no se necesite por imperativo legal, es sumamente recomendable.

El TS, aunque a priori, es un documento inofensivo y sin vinculación, no deja de ser un documento crítico.  Crítico y una auténtica “bomba de relojería”, si se me permite la expresión, si no es redactado con las suficientes cautelas. Estas cautelas son las que hacen que un documento aparentemente no vinculante no pueda volverse vinculante por sentencia judicial. Ya que podría entenderse como un precontrato y por tanto ser vinculante entre las partes firmantes. Por ello, aunque no sea necesario, contar con la presencia un abogado es el mejor consejo que podemos ofrecer. Pidan ayuda a un abogado especialista en M&A para el asesoramiento en el TS.